Alumnos toman clases con casco por riesgo estructural en escuela de Jojutla
La educación en condiciones seguras sigue siendo una deuda pendiente en Jojutla, donde estudiantes de una telesecundaria asisten a clases utilizando cascos ante el temor de posibles desprendimientos del techo del plantel, dañado desde el Sismo del 19 de septiembre de 2017.
Padres de familia han denunciado que, a casi una década del desastre, las instalaciones continúan con afectaciones visibles: grietas en paredes, techos debilitados y estructuras que no han sido rehabilitadas de manera integral. Aseguran que, pese a múltiples reportes, las autoridades no han dado una solución definitiva, obligando a los alumnos a tomar medidas de protección improvisadas.
“Un niño no debería entrar a un salón pensando en protegerse de la propia escuela”, expresó uno de los padres, reflejando la preocupación que crece entre la comunidad educativa. La situación no solo pone en riesgo la integridad física de los estudiantes, sino que también afecta su desempeño y bienestar emocional.
Docentes han señalado que continúan impartiendo clases por falta de alternativas, mientras solicitan una intervención urgente para evitar una tragedia. En tanto, padres de familia advierten que, de no recibir respuesta, podrían intensificar sus protestas para exigir condiciones dignas y seguras.
El caso de esta telesecundaria evidencia las secuelas aún presentes del sismo de 2017 y reabre el debate sobre la supervisión de infraestructura educativa en el país, así como la responsabilidad de garantizar espacios adecuados para el aprendizaje.



