Escándalo en Sri Lanka: Detienen a 23 monjes budistas con 110 kilos de droga oculta en su equipaje
Un insólito operativo policial sacudió las aduanas de Sri Lanka este domingo 26 de abril, luego de que las autoridades del Aeropuerto Internacional Bandaranaike, en Katunayake, detuvieran a un grupo de 22 monjes budistas que intentaban ingresar al país con un millonario cargamento de 110 kilogramos de cannabis tipo kush y hachís.
El grupo, conformado en su mayoría por jóvenes estudiantes de diversos templos, regresaba de un viaje de cuatro días por Bangkok, Tailandia. Según los primeros reportes de la investigación, la excursión internacional habría sido financiada por un “patrocinador” que hasta el momento se mantiene en el anonimato.
Dulces, útiles escolares y compartimentos falsos El hallazgo se produjo cuando los agentes aduanales detectaron anomalías en el equipaje de los religiosos. Al realizar una inspección minuciosa, descubrieron compartimentos falsos en las maletas, donde la droga venía astutamente camuflada y mezclada entre dulces y suministros escolares.
Se calcula que cada uno de los implicados transportaba un promedio de cinco kilogramos de narcóticos.
Cae el presunto organizador Las acciones de las fuerzas de seguridad no se limitaron a la terminal aérea. Horas después del decomiso masivo, un monje adicional fue localizado y capturado en la zona de Meegahamulla, en el distrito de Gampaha. Este individuo ha sido señalado por las autoridades como el presunto autor intelectual y organizador del viaje.
El mayor decomiso en la historia del aeropuerto Las autoridades de Sri Lanka han calificado este caso como el mayor aseguramiento de este tipo en la historia de dicha terminal aérea. Aunque la investigación apunta a una red de contrabando internacional a gran escala, fuentes oficiales bajo reserva confirmaron que algunos de los jóvenes religiosos argumentaron en su defensa que creían estar transportando “donaciones” lícitas.
El caso ya fue turnado al Tribunal de Magistrados de Negombo. En su primera audiencia, el juez ordenó que todos los implicados permanezcan bajo custodia preventiva durante siete días, periodo en el cual continuarán los interrogatorios para desarticular por completo esta red criminal y definir las imputaciones legales correspondientes.



