Ocosingo, Chiapas.— En una noticia que celebra el patrimonio histórico de México, la zona arqueológica de Toniná reabrió sus puertas al público este 21 de marzo, tras permanecer cerrada por un periodo prolongado. La reapertura se realizó con acceso gratuito, lo que atrajo a visitantes locales, turistas nacionales y amantes de la cultura maya.
Ubicada en el municipio de Ocosingo, Toniná es reconocida por su imponente acrópolis, considerada una de las estructuras más altas de Mesoamérica, así como por su riqueza en relieves escultóricos y registros históricos tallados en piedra. Su importancia radica no solo en su arquitectura monumental, sino también en su papel como centro político y militar durante el periodo clásico maya.
Autoridades culturales señalaron que la reapertura forma parte de una estrategia para reactivar el turismo en la región, así como para acercar a la población al conocimiento y valoración del patrimonio arqueológico. El acceso gratuito durante esta jornada especial permitió que cientos de personas recorrieran nuevamente el sitio, fortaleciendo el vínculo entre la comunidad y su historia.
Visitantes destacaron la experiencia de volver a caminar entre las antiguas estructuras, admirar los templos y contemplar los paisajes que rodean este sitio enclavado en la selva chiapaneca. Para muchos, se trató de una oportunidad única de redescubrir uno de los tesoros menos explorados del sureste mexicano.
Especialistas subrayaron que la reapertura también implica un compromiso con la conservación del sitio, por lo que hicieron un llamado a respetar las normas establecidas para su protección, como evitar el deterioro de las estructuras y seguir las indicaciones del personal.
Con este regreso, Toniná se posiciona nuevamente como un destino clave dentro de la oferta cultural de México, ofreciendo una ventana al pasado maya y una oportunidad para impulsar el desarrollo turístico sostenible en la región.
La reapertura no solo marca el acceso a un sitio arqueológico, sino el reencuentro con una historia milenaria que sigue viva entre las piedras y la memoria colectiva.



