México avanza hacia pagos digitales obligatorios en gasolina y casetas a partir de 2026
Ciudad de México.— A partir de 2026, el Gobierno de México pondrá en marcha una transformación clave en el sistema de pagos del país: la eliminación progresiva del uso de efectivo en la compra de gasolina y el pago de casetas de peaje en autopistas federales. La medida forma parte de una estrategia nacional orientada a fortalecer la seguridad, mejorar el control financiero y acelerar la digitalización de servicios.
El anuncio fue realizado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien destacó que este cambio busca reducir los riesgos asociados al manejo de efectivo, tanto para usuarios como para operadores, además de facilitar transacciones más rápidas y transparentes.
Un cambio estructural en movilidad y consumo
La obligatoriedad de pagos digitales aplicará en dos sectores clave para la movilidad nacional: las estaciones de servicio (gasolineras) y las casetas de cobro en carreteras federales. Con ello, millones de usuarios deberán adaptarse a nuevas formas de pago que prescindan completamente del dinero en efectivo.
Entre los métodos que se impulsarán se encuentran las transferencias electrónicas, tarjetas de crédito y débito, pagos sin contacto y plataformas digitales como CoDi. En el caso de las autopistas, se prevé una expansión en el uso del sistema TAG, permitiendo un tránsito más ágil y sin detenciones prolongadas.
Implementación gradual y sin fecha única
Aunque la medida ya ha sido confirmada, las autoridades no han establecido una fecha exacta para su entrada en vigor total. En su lugar, se implementará de manera progresiva a lo largo de 2026, permitiendo a ciudadanos, empresas y operadores adaptarse a la transición.
Este enfoque gradual también busca atender los retos de infraestructura tecnológica y conectividad en distintas regiones del país, particularmente en zonas rurales donde el acceso a servicios digitales aún es limitado.
Seguridad, control y transparencia
Uno de los ejes centrales de la iniciativa es mejorar la seguridad en carreteras y puntos de venta, reduciendo delitos como robos y fraudes asociados al manejo de efectivo. Asimismo, la digitalización permitirá un mayor control y trazabilidad de las transacciones, lo que podría fortalecer la recaudación y disminuir prácticas irregulares en el sector.
Retos por delante
Especialistas señalan que, si bien la medida representa un paso importante hacia la modernización, también plantea desafíos significativos. Entre ellos destacan la inclusión financiera de sectores que aún dependen del efectivo, la necesidad de educación digital y la garantía de sistemas seguros frente a ciberataques.
A pesar de estos retos, el Gobierno federal apuesta por una transformación que alinee al país con tendencias globales en digitalización financiera, marcando el inicio de una nueva etapa en la forma en que los mexicanos pagan por servicios esenciales en su vida cotidiana.



