Evelyn Salgado: prudencia, diálogo y el desafío de gobernar Guerrero
Gobernar no es solo dar órdenes. Es saber escuchar, dialogar y tomar decisiones pensando en el bienestar de todos. Para eso se necesita prudencia, responsabilidad y un fuerte compromiso con la gente. En estados complejos como Guerrero, esas cualidades no son opcionales: son indispensables.
Desde el 15 de octubre de 2021, Guerrero vive una etapa histórica. Con la llegada de Evelyn Salgado Pineda al gobierno del estado no solo se dio la tercera alternancia política, sino que, por primera vez, una mujer asumió la gubernatura. El reto era enorme y, desde el inicio, no faltaron las dudas sobre su capacidad para enfrentar los problemas de la entidad.
Muchos apostaron a que no duraría en el cargo. Se le criticó por su falta de experiencia y se puso en tela de juicio su carácter para tomar decisiones difíciles. Pero el tiempo ha hablado. A cuatro años y cuatro meses de haber asumido la responsabilidad, Evelyn Salgado sigue al frente del gobierno estatal y ha sorprendido a más de uno.
No ha sido un camino fácil. Ha tenido que enfrentar conflictos sociales, ataques mediáticos y campañas de descalificación en redes sociales. Aun así, ha mostrado firmeza en sus decisiones y, sobre todo, cercanía con la gente. Aunque no todos los integrantes de su equipo han dado los mejores resultados, su administración no carga con señalamientos de corrupción, represión o autoritarismo.
Algo que distingue a su gobierno es la forma en que enfrenta los conflictos: con diálogo y prudencia. A diferencia de otras administraciones que respondían con fuerza a las protestas sociales, hoy se privilegia la comunicación y la búsqueda de acuerdos. Esto ha generado críticas, especialmente cuando se presentan bloqueos en la Autopista del Sol que afectan al turismo y a la economía del estado.
Es comprensible el enojo de la ciudadanía cuando se vulnera el derecho al libre tránsito. Sin embargo, el gobierno estatal ha optado por evitar escenarios de violencia y mantener la estabilidad, entendiendo que muchos de los problemas que se presentan en Guerrero también corresponden al ámbito federal.
Gobernar Guerrero nunca ha sido sencillo. Como decía el exgobernador René Juárez Cisneros, “Guerrero no es Disneylandia”. La entidad enfrenta rezagos históricos en desarrollo social, seguridad y bienestar. Aun así, la gobernadora trabaja todos los días para mantener condiciones de gobernabilidad, pese a los intereses que buscan generar inestabilidad.
Cuidar la gobernabilidad es clave para que haya paz social, instituciones funcionando y posibilidades reales de desarrollo. En ese sentido, el reciente bloqueo en la Autopista del Sol permitió reconocer el esfuerzo del gobierno estatal. El presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso local, Jesús Urióstegui García, destacó la disposición de la gobernadora y de la Secretaría General de Gobierno para abrir mesas de trabajo y atender las demandas sin criminalizar la protesta social.
Que desde el Congreso local se reconozca este esfuerzo es importante. En momentos difíciles, el diálogo y la prudencia también son formas de gobernar.



