Ciudad de México.- El primer examen de admisión completamente en línea para ingresar a la licenciatura en Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se encuentra en el centro de la discusión pública, luego de que un análisis estadístico independiente señalara presuntas anomalías en los resultados que, de confirmarse, podrían comprometer la confianza en el proceso de selección.
El estudio, difundido a través de redes sociales, compara los resultados obtenidos por los aspirantes a Medicina en Ciudad Universitaria entre 2021 y 2026. Según el autor del análisis, la distribución de los puntajes del proceso más reciente presenta un comportamiento atípico que difiere significativamente del observado en años anteriores.
Uno de los principales argumentos expuestos es que la llamada “curva de campana” o distribución normal, utilizada para analizar grandes volúmenes de datos, muestra un patrón inusual en la edición 2026. De acuerdo con el análisis, existe una concentración extraordinaria de aspirantes con calificaciones cercanas al puntaje máximo de 120 aciertos, un comportamiento que considera poco probable bajo condiciones normales de evaluación.
El investigador sostiene que este fenómeno podría ser un indicio de que algunos participantes habrían recibido ayuda externa durante la aplicación del examen en línea. Sin embargo, hasta el momento no existe evidencia oficial que confirme un fraude generalizado, por lo que las afirmaciones permanecen como parte de un análisis independiente que aún no ha sido validado por la universidad.
El caso ha reavivado el debate sobre los desafíos que enfrentan las evaluaciones remotas de alta demanda. Especialistas en medición educativa señalan que factores como el uso de dispositivos adicionales, la consulta de información externa o la suplantación de identidad representan riesgos que deben ser mitigados mediante protocolos tecnológicos y sistemas de supervisión más robustos.
El análisis también plantea posibles causas detrás de una eventual conducta irregular. Entre ellas menciona la fuerte competencia por obtener un lugar en Medicina, considerada una de las carreras con mayor demanda del país, así como la percepción de que acceder a esta profesión representa una oportunidad de estabilidad económica y desarrollo profesional.
Como alternativa, el autor propone que la UNAM considere una reevaluación presencial dirigida únicamente a un porcentaje de los aspirantes aceptados, particularmente aquellos con los puntajes más altos. La sugerencia busca verificar la consistencia de los conocimientos demostrados durante el proceso en línea y fortalecer la credibilidad del sistema de admisión. No obstante, dicha propuesta corresponde únicamente a una opinión y no forma parte de una medida anunciada por la institución.
Hasta el momento, la UNAM no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre las anomalías señaladas ni ha informado sobre la apertura de una investigación relacionada con los resultados del examen.
Mientras tanto, la controversia continúa creciendo en redes sociales, donde miles de usuarios, aspirantes y padres de familia han solicitado mayor transparencia en el proceso y la publicación de información técnica que permita aclarar si las diferencias observadas responden a cambios metodológicos, al nuevo formato digital o a otros factores estadísticos.
La discusión pone nuevamente sobre la mesa el reto de garantizar procesos de admisión confiables en entornos virtuales, especialmente cuando está en juego el acceso a una de las carreras universitarias más competitivas de México.
